Las lluvias persistentes y reincidentes, como las vividas recientemente en Canarias, son una buena noticia para el territorio, pero pueden convertirse en un problema serio para jardines y zonas verdes si no se gestionan correctamente. El exceso de agua puede provocar asfixia radicular, enfermedades y deterioro del suelo si no se actúa a tiempo.
En Adarve Medioambiente trabajamos con soluciones que ayudan a proteger, recuperar y fortalecer los jardines tras episodios de precipitaciones prolongadas.
Cuando el suelo permanece saturado durante varios días, aparecen riesgos claros:
- Falta de oxígeno en las raíces
- Pudrición radicular
- Aparición de hongos y enfermedades
- Compactación del suelo
- Amarilleamiento y caída de hojas
- Pérdida de estructura y nutrientes
Detectar estos problemas a tiempo es clave para evitar daños mayores.
🌱 Paso 1: evaluar el drenaje del suelo
Uno de los principales motivos de los daños por lluvia es un drenaje deficiente. Tras varios días de lluvia, conviene comprobar:
- Si el agua permanece estancada
- Si el suelo está excesivamente compacto
- Si hay zonas donde la vegetación muestra estrés
Mejorar el drenaje es el primer paso para la recuperación.
🌿 Paso 2: airear y descompactar el suelo
La aireación del suelo permite:
- Recuperar la oxigenación radicular
- Facilitar la infiltración del agua
- Reactivar la actividad biológica
En muchos casos, una intervención mecánica ligera es suficiente para aliviar la saturación.
💧 Paso 3: ajustar el riego (menos es más)
Tras periodos de lluvias constantes:
- Suspender el riego automático
- Revisar programadores
- Evitar riegos de apoyo innecesarios
Un error común es mantener el riego habitual cuando el suelo ya está saturado.
🌾 Paso 4: vigilar enfermedades y plagas
La humedad prolongada favorece la aparición de:
- Hongos del suelo
- Enfermedades foliares
- Pudriciones
La observación temprana permite actuar con tratamientos preventivos o correctivos respetuosos con el entorno.
🌍 Paso 5: mejorar el sustrato para el futuro
Una de las mejores estrategias a medio plazo es mejorar la estructura del suelo:
- Incorporar materiales drenantes
- Usar sustratos técnicos que equilibren agua y aire
- Rediseñar zonas con problemas recurrentes
En proyectos más complejos, es recomendable replantear el diseño del jardín.
🌿 Jardinería sostenible también en épocas de lluvia
La jardinería sostenible no solo consiste en ahorrar agua, sino en gestionar correctamente el exceso cuando llega. Diseñar jardines resilientes implica pensar tanto en la sequía como en las lluvias intensas.
Soluciones como:
- Sistemas de drenaje natural
- Jardinería vertical bien diseñada
- Cubiertas verdes
- Infraestructura verde funcional
Ayudan a amortiguar los efectos de episodios extremos.
En Adarve Medioambiente ofrecemos:
- Diagnóstico de jardines afectados por exceso de agua
- Mejora de drenajes y suelos
- Rediseño de espacios verdes
- Mantenimiento sostenible y preventivo
Nuestro objetivo es que los jardines no solo sobrevivan a la lluvia, sino que salgan reforzados.
Las lluvias constantes no tienen por qué ser una amenaza. Bien gestionadas, pueden convertirse en una oportunidad para mejorar el suelo, fortalecer la vegetación y hacer los jardines más resilientes frente al futuro climático.